Deutsche advierte que el aumento en la propagación del crack del combustible de avión se está convirtiendo en una "amenaza existencial" para las aerolíneas estadounidenses. La nota dice que, sin un alivio a corto plazo, las aerolíneas podrían verse obligadas a dejar en tierra miles de aeronaves, y algunas de las aerolíneas más débiles de la industria podrían tener que suspender sus operaciones.